Vuelta a Vantaa (2017)

Lo cierto es que si bien es mi favorita me faltó motivación para encarar mejor la Vuelta a Vantaa de este año. El objetivo no ayudaba, bajar de las 3 horas es factible pero este año me faltan kilómetros para ello y lo sabía. Excusas, sí, pero allá que fuí… en tren… y sin canción para la salida de la carrera. Imperdonable. ya.

Llego 3min antes de la salir, en tren como digo y dentro de poco veremos que fue mala idea. Luis me estaba esperando:

- Oye, no tenemos previsto para a repostar, verdad?. Si lo hacemos
  perdemos al grupo y no llegamos y tal...

Luis que asiente sin decir ni pío. Es su manera de decir “bueno, éso es lo que llevas en la cabeza; ya veremos cuando lleves un par de horas dando pedales…“. Ha venido fuerte el malagueño y se le nota.

Salimos y nos ponemos adelantar a ciclistas para estar en cabeza. A los 5km siento un hermoso flato que me recuerda que es mala idea venir en tren (subir hasta Vantaankoski dando pedales es buen calentamiento y buena forma también de aparcar el desayuno). Luis que sigue “escalando posiciones” y yo detrás hasta que se me pone el cardio por las nubes y me digo que aquí voy bien. Lo pierdo, se hace el abanico y ya está la carrera perfilada: a la altura de Kivisto el grupo que va a disputar al carrera se destaca, con él mi compi. La envidia me dice que ya lo volveré a pillar cuando se descuelgue. Iluso.

Mi grupo va deprisa y yo cómodo. Hay un par de repechos suaves a la altura de Toivola que me hacen resollar pero subo fácilmente a la cabeza del grupo. Parece que alguno va peor.

Giro a Palojoki y sus cuestas. Lo subo a tren sin arrear porque voy resollando. No hay fotógrafa este año. El tramo a Tuusula se hace aprisa, el asfalto es nuevo y el cuentakilómetros hecha humo. En Tuusula hay obras de asfaltado por lo que me hago la nota mental de cruzar el casco urbano en el segundo paso por el carril bici que está mucho mejor. Estoy cómodo.

El cruce de Ruosinkylä lo hago bien abierto y entre el descenso y el repecho llego a la cabeza del grupo. Le pregunto al que tira si le importa que le ayude un rato y me dice que tranquilo que lo poco que había que hacer ya está hecho. Le digo que estupendo porque a este ritmo doy un relevo de un km. como mucho.

Pasamos por Kiila con un asfalto de lujo (no hay pinchazo como el año anterior), giro a la derecha y en la suave pero larga subida a Seutula vuelvo a resollar. Cruzando Riipilantie vemos un grupo de descolgados. No lo sé todavía pero ahí va Luis. Nos cuesta pillarlos pero se equivocan en la rotonda y enganchan por detras.

El malagueño que saluda. Tuvo narices de meterse ahí y aguantó lo que pudo, encima no parece fundido. Le comento la jugada: aquí se va a tren y cómodo, los que tiran van sobrados y a tenor de los que dice el cuentakilómetros, salvo incidencia, bajamos de las 3 horas.

Llegada a Åby y giro a la derecha. Primera vuela completada. No paramos en la posta y seguimos. Miro a derecha e izquierda y de repente somos la mitad:

- ¡Ostras, aquí había gente que iba a una sola vuelta!.

Mismo recorrido, más de lo mismo pero en Toivola voy mejor. Hago recuento de provisiones: menos de un litro y dos geles. El agua la voy a echar de menos pero un gel para Palojoki, otro para Tuusula y debería ir servido. Giro a Palojoki y aprovecho para meterme el primero. Comienza la debacle.

Entre que lo abro me lo tomo y por ello bajo el ritmo los del grupo me adelantan y pierdo el contacto. Mal rollo, como no vaya a tren voy a acabar reventado. A ver si en la cuesta vuelvo a enganchar. Quiá, el cardio desatado y nada. Adelanto a dos que se descuelgan pero esto ya pinta mal. El tránsito a Tuusula lo hago perdiéndolos en la distancia. Bajo el ritmo o me fundo. De aquí a meta voy a ir solo.

Tuusula por el carril bici, gel pa’dentro pero nadie por delante como referencia. Ni descolagados. Ruotsinkyla,… antes de llegar a Kiila contactan los dos que adelanté en Palojoki. Intentamos dar relevos pero van fundidos. Tranquis, que tiro yo. En la subida a Seutula se quedan. Antes de llegar a Åby adelanto a otro descolgado que va fundidísimo. Una pájara de ésas. No me aguanta y poco más tarde llego a meta. Miro el reloj: 3h5min. Oficialmente será algo menos pero el objetivo no va a cumplirse.

El malagueño que me espera con la sopita, su mano y su vástago. Le digo que no puedo con la cuchara de momento. Tengo nauseas que no se me van hasta haberme bebido un litro de agua fresquita. Comentario de la jugada, felicitaciones al mozo porque él sí bajó de las 3 y para casa.

La próxima es el Velotour pero me da que como no me aplique puede ser toda una tortura…