Vätternrundan 2018 (previa)

Recuerdo haber leído sobre los infructuosos esfuerzos en la península ibérica para construir vías fluviales artificiales y así mejorar las comunicaciones en la meseta durante el s. XVIII. En Suecia tuvieron más suerte y construyeron entre otros el canal del Göta que conecta Göteborg con el Báltico y por ello comunica todo lo que hay entre medias.

Cierto que desde el s.XVIII ha llovido mucho y el ferrocarril se encargó de hacer viejas todas esas obras pero oye, ahí queda eso y experiencias así sirven para construir el Canal de Panamá más tarde.

Conectar Gotebörg con el Báltico suena a gesta, y lo es, pero curiosamente la geografía en esa región de la península escandinava es favorable: entre esa ciudad y el mar hay lagos y ríos que te pueden ahorrar mucha trinchera, zanja y voladura.

Entre esos lagos está en Vänern, el más grande de Suecia. Cinco mil y pico km2 o 25 veces la Albufera de Valencia. También está el Vättern, el segundo en tamaño, un churro de ciento y pico kms de largo a 90m sobre el nivel del mar bañando entre otras una ciudad sueca llamada Motala (pronúnciese Mútala).

Bueno pues cuenta la leyenda que un par de siglos después de construir el canal del Göta había un médico en Motala que quería estudiar la fatiga atlética y qué mejor manera que poner a ciclistas a pedalear por la zona hasta que se cansen para ver lo que es la cosa y averiguar algo del tema.

Lo que comenzó como un estudio científico ahora es una tradición anual donde 15.000 ciclistas toman parte en en un evento en el que le dan una vuelta al lago… una vuelta de 300km.

Ah, este año toma parte uno de l’Olleria.