Primer día de la temporada

Primer día de la temporada. Cuentakilómetros a cero. Lo que se ve es nieve pero no importa. 3 capas de ropa en el torso, dos en las piernas, fundas de neopreno encima de las zapatillas, guantes… lo normal. La predicción meteorológica para hoy no acompaña, y la climatología de las últimas 48 ha traido nieve. Es igual. Hay muchas ganas. Estamos en abril, ya está bien.

Recojo a Luis en Huopalahti. Que bien te queda el cortavientos amarillo fosforito. Pues anda que a tí. Se lleva mucho ahora porque la seguridad es fundamental, que te vean. Patatín patatán a por Antonio que nos espera en Vantaankoski, 15 km que cubrimos en menos de media hora. Buen calentamiento. Esperamos dos minutos y llega. En cuanto se calce los patucos de neopreno (tonterías pocas) arreamos…

Miro el móvil, tengo una notificación que dice: “Sal de casa a las 9:30 para llegar a tiempo al ‘Fuck Cancer Run’”

@#! ¿Qué? ¿¿Pero la carrera no era mañana?? Rebobinemos.

Me habían comentado lo de la carrera benéfica a primeros de año. Me lo tomo con guasa: recaudemos fondos para el cáncer fomentado la artrosis en las rodillas. Viene en tres tamaños: 1km, 5km y 10km. Teniendo en cuenta que quiero probar un día el triathlon me planteé la de 5km pero sin llegar a inscribirme. Mi última carrera a pie fue el maratón de Turku del 96. Exceptuando algún sprint para no perder el autobús no he corrido en dos décadas exceptuando algo de cinta este invierno.

Las zapatillas de correr me llegaron por correo el lunes, las probé el martes en la pista de atletismo de al lado de casa y me marqué casi 6km en 32 minutos. Dos y dos son cuatro, cuatro y dos son seis, media hora más una que me llevo… y debería ser capaz de sostener un ritmo de algo menos de 6km/min durante una hora. Me vengo arriba: me inscribo a la de 10km y me llega la confirmación por email.

Media hora más tarde Luis por WhatsApp que se desmelena y propone meterse 100km pedaleando el sábado. Antonio que dice que sí. Saco la calculadora: 100km el sábado a estar alturas de la temporada (bien tierno) y una carrera a pie de 10km el domingo; el lunes me querré arrancar las piernas pero sólo se vive una vez. Habemus trio.

En ésas que San Google, que lo sabe todo, leyó el email de confirmación de la carrera mejor que yo y me añadió la fecha y hora del evento al calendario. Ahora me dice que salga de casa ya o que no llego a la carrera.

@#! ¿Qué? ¿¿Pero la carrera no era mañana??

Miro el web de la carrera y efectivamente, es hoy. La suerte es que el evento empieza a las 10 pero la salida de los 10km es a las 11. Son las 9:30…

Me despido de los ciclistas y enfilo a todo trapo la vuelta a casa… mientras nieva. Llego a las 10, me pongo las zapatillas de correr y arreo. De tren de ceranías nada, bicicleta. Llego a las 10:45, recojo dorsal y me despojo de la ropa de abrigo. Faltan 5 minutos para la salida. Es poco tiempo pero sobra para dar el cante porque el amarillo fosforito no es un tono tan de moda entre los “runners”. Igual creen que vengo a levantar una zanja.

Pistoletazo y a trotar. La llegada algo menos de una hora más tarde. 5:17/km. A finales de este mes tengo otra, de 15, pero ahora mismo tengo ganas de que pase todo y venga el lunes…

Feliz semana.