Oda al Randonneur

Previa (a 4 de septiembre de 2016)

Las tres carreras ciclistas más importantes en Helsinki y área metropolitana son el Giro d’Espoo-Espoon ympäriajo, la Vuelta Vantaa y el Tour de Helsinki (TdH). Éste último no tuvo lugar este año porque a los organizadores les faltó motivación. Luego el CCH, el Akiles de Porvoo y demás movieron ficha, organizaron el Helsinki Velotour para el mismo día y el resto es historia.

Vale, ¿y?.

Pues resulta que tradicionalmente 7 días después del TdH los Randonneurs de Helsinki y alrededores realizan el mismo recorrido… pero de noche; y bueno aunque no haya TdH no hay por qué cargarse las tradiciones, ¿no?.

La cuestión es que por motivos que todavía no sé explicar muy bien decidí subirme al carro. Bueno sí, uno de esos motivos es que los 30 tíos que generalmente se apuntan al evento han mirado la predicción meteorológica. Yo no. El resultado son lo que me da en llamar “Los 7 Magníficos”: los 6 randonneurs con las gónadas más gordas, duras y peludas a este lado del Salpausselkä y un pardillo que no sabe dónde se ha metido.

El evento es brutal y, ojo, la lluvia que nos cayó es lo de menos. Pedalear los últimos 100km en la más completa oscuridad con la única ayuda de las luces de todo el grupo es algo que encuentro un abuso psicológico. Carecer de referencias visuales durante la mayor parte del recorrido es algo agotador y lo único que te sirve como orientación para saber donde estás son las cuestas del recorrido que ya te conoces porque has entrenado a veces por la zona y te las conoces de memoria.

Ah, otra cosa, el sábado que viene hay un evento similar. Son 200km. Todo aquel que lo finalice tiene el derecho a ser llamado randonneur para siempre jamás. Se llama graduarse. Ya verás….

A la altura de Jokela

Ésto debe de ser pasada la medianoche, pasada Jokela. El punto exacto donde tuve la decencia de dar un relevo al grupo. Una temeridad porque todavía nos quedaba mucho por delante y yo sabía desde el inicio que no estaba en mi mejor momento. Se lo comuniqué al compi de la derecha y me dijo que no me preocupara. Un kilómetro más tarde me abría a la izquierda y me pasaba uno a dar el callo. A rueda se va mucho mejor.

Oda (a 10 de septiembre de 2016)

Hay una modalidad de ciclismo que se llama audax o randonneur. A grandes rasgos es gente que no sale de casa si no es para meterse entre pecho y espalda 200km. La gracia está en que ésa es la primera distancia del año, porque claro, conforme avanza la temporada los eventos se alargan ya que uno lleva más km entre las piernas y está más fuerte. Por aquí por Helsinki se empieza en abril, se sigue en mayo (300km), junio (400km), julio (500km) y agosto (800km).

La mecánica de la prueba (que ellos llaman brevet) es sencilla: te dan un punto y una hora de salida, una ruta en forma de lista de carreteras, cruces y puntos de control y un carnet de recorrido que te tienen que cuñar cuando pasas por éstos. Vease la foto. Hay un tiempo máximo para completarlo, no hay primero ni último y lo más importante: si finalizas cualquiera de ellos tienes derecho a ser llamado randonneur de por vida.

La tarjeta de la brevet.

El evento de hoy era el último de la temporada. Es mínimo, 200km y por tanto 23 horas y 30 minutos para completarlo; ideal para que piquen los advenedizos. Para hacerlo más bonito en el punto medio hay uno de ésos restaurantes al lado de un lago, bucólico, donde se repondrán fuerzas y donde los Randonneurs de Lahti, que van a hacer lo mismo que los de Helsinki, coincidirán por lo que además conocerás gente. Socializar y esas cosas.

A estas horas ya deben de estar de vuelta. Salieron a las 15:00 por lo que los más fuertes habrán llegado antes de las 19:00 habrán llegado al restaurante. Ahora, de noche deben ir ya con las luces encendidas. Los primeros en terminar volverán al punto de partida alrededor de media noche.

En mi caso no me graduaré hasta el año que viene. Arrastro un trancazo de aupa desde la aventurita bajo la lluvia del sábado pasado y en ésta sólo he ido a saludarlos y a hacer algunas fotos de la salida. Por el elevado número de participantes en esta brevet sospecho que la climatología les va a ser favorable. Pichafrías.