La rendición de Río

Esto de los JJOO y tener amigos de distintas nacionalides en el caralibro da lugar a fenómenos curiosos como la tendencia universal de arrimar el ascua a cada una de las repectivas sardinas (lease banderas) nacionales.

Lees a alguien henchir el pecho desde su sofá porque una señorita a la que no ha visto ni conocerá en su vida se ha llevado el bronce en no sé… florete, doble fosa o doma clásica (disciplinas olímpicas todas ellas, lo juro), multiplica el caso por cada bandera y verás la dimensión del fenómeno.

Personalmente me hice fan el otro día del equipo de tiro con arco de Corea del Sur. Que se llevaran el oro es lo de menos; verlas tirar fue un espectáculo.

Corea y yo somos como los guisantes a la paella, como la ternera en un restaurante indio, como el ibérico en Medina, como el móvil en el Amazonas. Pero oigan, esas 5 flechas en el diez de la diana en el primer set hicieron que me quitara la boina independientemente del trapo de rigor ondenando.

Mérito el de las rusas por disputar la final en vez de irse a casa visto el panorama. Yo hubiera partido mis flechas y se las hubiera entregado con mi arco. La Rendición de Rio pero en HD.

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