Juan Carlos Borrás


Notas para aspirantes a padre/madre de niño bilingüe

(edición menor a 3 de noviembre de 2011, Santas Ida y Wenefrida, Santos Ermengol y Martín de Porres. Aniversario del lanzamiento de las sondas Sputnik 2 y Mariner 10. Sin reirme)

(versión primera a 18 de julio de 2011, Santas Sinforosa y Tarsicia, Santo Federico, martires todos, aniversario de la detención del bandolero Luis Candelas y de la independencia de Filipinas, en serio)

Presentación

Vivo en Finlandia en un matrimonio de lengua mixta. Esto es, mi mujer y yo no compartimos lengua materna y ya podeis suponer cual es la de cada uno. Para liarlo más utilizamos una tercera entre nosotros. Tengo dos hijos y, dentro de las limitaciones propias de la edad de cada uno y del ambiente, los dos hablan un español bastante correcto.

Por motivos que no vienen al caso recibo bastante consultas por email acerca de como inculcar el bilingüismo a los hijos de matrimonios mixtos. En su mayoría son españoles/as casados o viviendo en pareja con finlandesas/es, pero de todo hay en botica y he tenido contacto con matrimonios mixtos con miembros provenientes de latinoamérica y conyuges del este de Europa con nulo conocimiento de español. El lector sabrá ubicarse; porque lo cierto es que para inculcar el bilingüismo la procedencia de cada padre no deja de ser una mera anecdota geográfica.

Por todo lo anterior me he decido a poner juntas estas notas sobre la educación familiar bilingüe. O dicho de otra manera, cómo me las ingenio para que mi hijos hablen otra lengua que la del lugar del que son naturales y que de paso sea la mía propia.

Bibliografía al respecto hay mucha, de autores infinitamente más capacitados y con mayor autoridad que yo. La educación de los hijos es un tema muy serio y estas notas no intentan ir más allá de un anecdotario. Tómalas como conversación de barra de bar o como la vecina que te recomienda unas infusiones contra el dolor de muelas. Repito que no pretenden ser más que éso. Si algún pedagogo quire enmendarme la plana, adelante, pero mi prole está ya bien crecidita. No hay más cera que la que arde y las culpas al maestro armero.

En el texto que ahora sigue se usan unas referencias concretas para facilitar la lectura. Finés es la lengua mayoritaria de la comunidad donde recibes, español es tu lengua materna, "tu mujer" es tu conyuge. Si vives en Pekin y eres euskoparlante, sustituye finés por cantonés, español por vasco, tu mujer por tu marido (o tu media naranja) y ezkerrik asko.

Hechas las aclaraciones oportunas, nos metemos en harina.

Territorio Comanche

Lo llevas crudo. Así, tal cual.

La mayor parte de los estímulos linguísticos que tus hijos van a recibir van a ser en una lengua que no es tu lengua materna. En la mayor parte de los casos el finés (o la lengua mayoritaria de donde residas) va a ser la lengua vehicular del pequeño. Guardería, televisión, radio, vecindario... es una batalla perdida. Las pocas ocasiones donde tú hijo va a experimentar el español hablado eres tú y poco más. Cierto, existe el Hispasat, internet y demás pero en el computo global vas a perder por goleada.

No son malas noticias sino todo lo contrario: tu hijo necesita una lengua. Una vez desarrolladas sus capacidades en esa lengua lo que se añada (una segunda como el español en este caso) es miel sobre hojuelas. Las primeras palabras de tu hijo serán en finés. Celébralas.

El lenguaje se adquiere, no se aprende, en años tempranos todavía más, y como hemos dejado claro antes la exposición a tu lengua materna es infinitamente inferior, en presencia, al idioma del lugar.

Nunca dije que esto iba a ser sencillo, pero a fin de cuentas se lo debes. Porque pudiendo aprender en casa un segundo idioma, que es el tuyo, se lo debes.

Convenientemente acongojados y en tensión, prosigamos.

Elección del segundo idioma

Puede resultar extraño pero no es trivial. En mi caso en concreto uso una tercera lengua para comunicarme con mi mujer y soy bilingüe en origen. En esta situación uno podría elegir hablarles en inglés o en catalán a los críos. Hay una buena razón para desechar la primera: no es tu lengua materna y salvo que hayas pasado años en Cambridge hablando con la Reina Madre la vas a hablar peor que el español. Ese descarte es sencillo. La otra opción en mi caso hubiera sido el catalán pero en este último caso no me voy a mojar y dejo la elección que más convega o que más signifique a los padres.

En mi caso ganó el pragmatismo (en Helsinki es más fácil encontrar estímulos en español que en catalán) pero no seré yo quién te diga que utilices una en detrimento de la otra, de hecho ojalá le inculques las dos. Las buenas noticias es que los idiomas no son excluyentes. Pero más de esto al final.

Ahora sí, las tres reglas básicas

Sigo tres reglas básicas a la hora de enseñarles a tus hijos la segunda lengua: consistencia, paciencia y dedicación. Su explicación es sencilla y entronca con la adquisición del lenguaje expuesta anteriormente: ellos hacen lo que ven y aunque sea forzar el símil la lengua no es distinta.

Tú eres la vía principal de acceso al segundo idioma. Es una carga significativa y va a precisar de mucho de tu, a veces escaso, tiempo libre. No uses otra lengua con ellos, insiste y haz de dicha enseñanza una labor constante.

Se desprenden pues tres obligaciones diarias, dichas en plan jocoso pero muy efectivas, de forma inmediata:

Todo lo anterior tiene que ver con establecer dinámicas y/o rutinas: una vez están establecidas desde muy temprana edad no varían salvo catástrofe (de ahí que el momento del cambio de pañales sea un buen comienzo), y la posible sorpresa de descubrir que papá haba una lengua distinta a la suya les dura 24 horas como mucho.

Se paciente, no añadas tensión al proceso, se natural y recuerda aquello de la lluvia fina: que no la sientes pero que cala. No apliques medidas cohercitivas, no merecen la pena; hay mil mejores maneras de introducir el idioma sin coacciones.

Resumiendo lo anterior

El bilingüismo se aprende en casa y depende de tí. Cierto, puedes traerte una niñera y olvidarte de guardería y demás, pero no es mi caso. En cualquier caso no hay resultados que no tengan detrás esfuerzo continuado, constante y toneladas de paciencia. Y merece la pena sólo por oir a un pequeñajo de 4 años descolgarse con que no cunda el pánico con tus padres porque te lo ha oido decir cien veces. Risas aseguradas.

No todo parece tan desesperadamente exigente para los padres. Hay situaciones en las que lo tienes todo a favor. Un ejemplo: todos los niños pasan por una etapa de por qués. A una cierta edad preguntan el por qué de todo y encadenarán tus respuestas en nuevos por qués. Es tu oportunidad, tienes a la audiencia cautiva, para tí sólo,q y puedes extender ese intercambio todo lo que quieras. No zanjes la conversacion, juega, bromea y estimula. No importa que la pregunta original fuera por qué las bombillas dan luz y la conversación termine sobre por qué te sale barba. Aprovecha que ese verbo les va a durar toda la vida.

El cajón de sastre

Experiencias accesorias que, aunque importantes, no tienen la extensión suficiente para llenar una sección completa.

Amiguetes

Con los años tu hijo hará amigos. Algunos de ellos bilingües como él, algunos incluso con español como segunda lengua.

Las dinámicas aquí, otra vez, son importantes: si con sus amigos habla en español, es muy probable que nunca rompa esa rutina con ellos (tengo amigos y conocidos en la localidad donde nací que tienen un reducidísimo círculo de amigos y conocidos con los que hablán español, y no es broma). Establecer esa dinámica no depende de tí solamente por lo que su consecución es harto complicada. En mi caso concreto el fallo es estrepitoso (como no podía ser de otra manera, recuerda la metáfora del territorio hostil) y a lo más que he llegado es a modular sus rutinas si y solo si estoy presente.

Las capacidades sociales de tu hijo se desarrollan típicamente a partir del cuarto año. A veces en el tercero, a veces en el quinto. El entorno de la guardería puede condicionarlo. La razón por la que traigo el tema a colación es que si bien intentarás que haga amigos que hablen también su segunda lengua, no hay nada que odien más que estar con gente ajena a su círculo familiar antes de desarrollar capacidades sociales. Sin además hablan raro ya ni te cuento. Una vez más recuerdo que la lección se aprende en casa.

Medios o Media que dicen los guiris

Televisión, DVDs, y demás medios en español.... sí, decididamente, si bien con la programación televisiva y el satélite hay que tener cuidado porque hay cosas que viene por las ondas a las que preferirás que tus hijos no se vean expuestos hasta más tarde.

La exposición a la diversidad lingüística es obviamente recomendable aunque (siempre desde mi opinión) no ayudan gran cosa hasta que tienen 4 o 5 años. En tu caso pueden ser menos. Interesa que no vean el segundo idioma como algo extraño sino como algo tremendamete normal, como noticiarios en español de la misma manera que se hacen en finés. En resumen, que el registro lingüístico no esté encasillado en unos usos concretos, que el español no sea la lengua de su padre sino la lengua que además habla esa señora en la tele.

A partir de cierta edad condénalos a jugar con la consola sólo en español. Es motivación añadida. Obviamente requiere que dominen ya algo el idioma, pero no te pondrán reparos a dicha diferencia, no te preocupes.

Vacaciones en España

En una palabra: Inmersión lingüística. Definitivamente sí, si es con los abuelos mucho mejor, pero claro, cuando tengan edad (los niños, bueno y también los abuelos). Sin prisas y respetando el desarrollo del niño y las capacidades físicas de los abuelos. Y si hay que esperar hasta los 6 o 7 años se espera. Añorar a papá o a mamá la estancia entera puede resultar traumático.

Guarderías y Escuelas bilingües

En general todo lo que rompa la rutina propias de la omnipresencial de la lengua local es bienvenida.

En mi caso "Mi Casita" y Kapylän Peruskoulu respectivamente. El personal de la primera habla español; la segunda es la escuela del barrio de Kapylä, ofrece enseñanza bilingüe y, ojo, exige aprobar unas pruebas de acceso (una vez más la importancia del tema en casa). La primera es concertada, la segunda es pública. Si te quedan cerca de casa reconozco que merecen mucho la pena.

Notas finales

Poco más que agradecer el haberse leído el ladrillo y llegar hasta aquí. Recalcar una vez más que se puede y se debe. Como enseñarles a lavarse los dientes o a usar cuchilo y tenedor. Es parte de su educación. Así que suerte, maestro.

Agradecimientos

A Begoña Puhakka por su conferencia sobre este tema que dio un día y a la que tuve la suerte de acudir.